viernes, 21 de octubre de 2011

SECUENCIA NARRATIVA

Gisell Sierra, es una mujer valiente y luchadora, que creció sumida en un mundo de retos y adversidades que poco a poco le demostraron lo grande que puede llegar a ser. Hoy, es la estrella de su grupo de baile de reggaetón, todos los días, incluyendo fines de semana, ensayan sus coreografías. Apenas el reloj marca las 3 de la tarde, empieza a sentirse “El Flow del Tintal”.

Pedro, Raúl, Mauricio y José, son sus acompañantes, los compañeros que un día la llevaron a convertirse en la bailarina estrella que es hoy. Juntos crearon un ideal de vida el cual esperan que en un futuro cercano, se convierta en realidad: formar su propia academia de baile.

Son las 2 de la tarde, estoy parada en la estación “Banderas” del Transmilenio, a lo lejos, veo a alguien de baja estatura que corre desesperadamente, al reconocerla, me río y le extiendo los brazos para saludarla. Ella, por su parte viene con cara de preocupación y evade mi abrazo.

G: Por favor, perdóname. Tú sabes que yo no soy impuntual. Se me hizo tarde lavando los platos.

P: Amiga, yo te conozco, yo lo sé, no te preocupes.

G: Sí, porque el camino que nos espera es un poco largo.

No hay un alimentador que nos lleve directamente hasta el lugar, toca irse caminando. Pero que mayor privilegio, si aquí es donde más puedo conversar a solas con ella. Durante todo el camino hablamos de cuánto tiempo llevábamos sin vernos y de todo lo que había pasado en nuestras vidas durante ese tiempo y como buenas mujeres, hablamos de los hombres que nos enamoran y nos aturden la vida. Siempre es agradable poder conversar con ella y cuando le cuento mis problemas, siento que ve las cosas desde una perspectiva única y me da los consejos que más necesito y nadie ha sabido darme; extraño mucho el no poder pasar más tiempo con ella, pero entre la universidad y la distancia, es complicado.

Mientras caminábamos por el lugar, sentía como la gente me miraba continuamente, ya era mi segunda visita al barrio  aún sentía que alguien me iba a hacer algo. Además, estaba haciendo mucho frío, yo iba lo más arropada posible, pero Gisell tan solo llevaba un esqueleto, no podía creer que pudiera aguantar el clima tan aterrador y es que por más caminata que estuviéramos haciendo, el calor no llegaba a mi cuerpo.

P: Gis, ¿no tienes mucho frío?

G: La verdad es que no, Pau. Con esta caminada que hacemos y el ensayo, no. Además, ya me he acostumbrado a andar así y no es tan terrible, todo está en la fortaleza.

Después de caminar tanto, llegamos al parque, saludé a los chicos y me acomodé en la misma piedra que la primera vez. Traté de no hacerme pasar un mal rato y decidí disfrutar de lo que veía. Y de hecho, esta vez, estuvo increíble. Me gocé cada instante del ensayo, y es que hoy me tocó el mejor día, ensayo con “beat box”. Los muchachos estuvieron increíbles y debo decir que la canción sonó mejor en sus voces que en la de ‘Golpe a Golpe’ y bueno, ni hablar del ritmo y la coordinación, impactante.

P: Muchachos, me encantó el ensayo de hoy. ¿Hace cuánto están preparando esta canción?

M: ¡Uyy! Con esta llevamos como un mes más o menos. Nos ha costado bastante trabajo, pero creo que la estamos sacando adelante.

P: Los felicito, de verdad que sí.

R: Gracias a ti por visitarnos otra vez parcera, de corazón.

Al terminar el ensayo, me volvieron a invitar a la misma tienda de la vez pasada, solo que esta vez el olor era un poco más agradable. Estuvimos compartiendo bastante y me contaron muchas cosas muy interesantes, que por alguna extraña razón, nunca se me había ocurrido preguntarles. Me invitaron a tomar un jugo y a comer roscón, fue un momento bastante agradable, pero debo decir que no me gustó que me hubieran invitado, me sentía muy incómoda, pero al parecer ellos no tenían ningún problema.

J: En la casa siempre me enseñaron que donde comen tres, comen cuatro. Así que con confianza, no hay porque tener pena, los pobres también tenemos nuestra dignidad.

En esta ocasión no solo hablamos de cuando Gisell llegó al grupo, sino de los inicios del mismo. También del porqué del nombre y de un sinfín de curiosidades acerca de todos ellos.

P: Me muero de ganas por saber, cómo fue que se conformaron ustedes antes de estar con Gisell.

R: Pues la verdad es que todo comenzó por mí y por el gusto que le tengo al género urbano, siento que por medio de mis canciones y de mis bailes puedo expresar mis sentimientos. Siempre fuimos amigos en el colegio los tres, desde pequeños y compartíamos los mismos gustos, les di mi idea y decidieron unirse a mí. Es algo que hemos vivido juntos, como todo.

J: Además de eso, siempre quisimos bailar. Desde que estábamos chiquitos en vez de andar jugando fútbol, nos la pasábamos baile que baile. Mi abuelo, que en paz descanse, nos enseñaba algunos pasos de salsa y de rancheras. Eran planes muy divertidos, pero ahora es mejor.

P: Y ese nombre ¿a quién se le ocurrió?
Todos se ríen.

P1: ¡A mí! Estábamos super pequeños y teníamos la palabra flow en la cabeza, era nuestro símbolo, lo que nos representaba. De ahí surge el nombre, lo de El Tintal, no lo tengo que explicar, es muy obvio.

P: Risas. Claro que no es necesario. ¿Se sienten realmente como lo que dice su nombre?

R: Sí. Y sin pensarlo te doy la respuesta, creo que nadie hace lo que nosotros y sobretodo tiene la valentía y la fuerza que tenemos. Porque aquí, la cosa es complicada.

P: Complicada…

J: Sí, desde siempre ha habido conflictos por los gustos musicales, es algo que no podemos cambiar. Por eso luchamos por mantenernos y defender nuestro género.

P: Yo lo que no entiendo es por qué el grupo de hip hop les forma tanto problema, finalmente, de allí salió el reggaetón.
M: Lo que pasa es que ellos creen que nosotros les estamos robando su género, sienten que los atacamos con nuestras letras y con nuestros bailes. Pero eso no es así y nunca lo va a ser, precisamente porque todo lo tomamos desde allí.

P1: El reggaetón está agradecido con el hip hop por todo lo que le ha enseñado y sobre todo, por hacerlo nacer. Eso es lo único que tengo por decir, además, como me dice mi madre la envidia es una declaración de inferioridad y ya … el que lo entendió, lo entendió.

Mientras estábamos conversando entraron a la tienda unos jóvenes con la clásica pinta de raperos: cachucha, jeans anchos y escurridos, chaqueta enorme y tenis desamarrados. Al verlos entrar sentí muchos nervios porque justo cuando hablábamos de las rivalidades, entran ellos y además, todos con cara de malos, como con ganas de hacernos algo. El tiempo que estuvieron allí dentro se me pasó muy lento, finalmente salieron sin inmutar palabra y pude respirar.

G: Uyy, Pau, esa cara y esa actitud estuvieron paila. Trata de no mostrar lo gomelo por aquí que eso se nota.

M: Fresca, pelada. Con nosotros no te va a pasar nada. Además, esos no son los tipos de los que estamos hablando. Ellos rara vez se asoman por aquí, por eso es que nosotros venimos tan seguido.

Creo que es muy cierto el dicho de no juzgar a un libro por su portada, porque en ese momento juzgué bastante mal; también aprendí que debo aprender a controlar los gestos de mi cara, porque con eso, demuestro todo lo que siento y lo peor, es que ellos, lo perciben muy rápido. Pero lo que más me asustaba pensar es que ese temor que yo sentí en ese instante, es el que este grupo de muchachos siente cada vez que reciben un panfleto o sienten un cuchillo en su estómago.

Salimos de la tienda y caminamos para acompañar a cada uno a su casa, durante el trayecto me contaban historias de los lugares y me mostraban los sitios donde habían vivido. Fue un recorrido bastante entretenido.

J: En esa casa blanca de la esquina nací yo, pero es que en esa época mis papás tenían más billete y la vida era más fácil. Esa casa era muy bonita, lástima que nos hayamos tenido que ir más para arriba.

En un momento señalaron un parque enorme, en donde había muchos niños, ellos murmuraban y yo, no tenía idea alguna de lo que ellos hablaban.

P1: Ahí nos encontramos una vez con esos manes una noche, estábamos re asustados, pero no queríamos que vieran el miedo, y es que por la noche pasan cosas raras por aquí. Nos pasaron por el lado y de repente uno de ellos me da un puño muy fuerte en la espalda y todo el grupo sale corriendo. Casi no me puedo levantar, me dieron muy duro, por cierto, esa me la deben.

P: No vale la pena recordar el pasado, finalmente ya está atrás. Más bien sigamos hablando del grupo, ¿ustedes creen que con la llegada de Gisell el grupo ha mejorado?

R: Uff… total. Ella le da el toque mágico al grupo. Pero más que eso, es como nuestra segunda mamá.

M: Sí, es verdad. Ella nos recuerda que debemos ser buenas personas y que tenemos que ir por el camino de lo sano porque los problemas traen más problemas. Siempre que nos torcemos ella nos endereza.

La melancolía los invade y las lágrimas ruedan por la cara de Gisell. Fuimos casa por casa dejando a todos los muchachos del grupo, cada vez que ella se despedía de alguno le decía:

G: Que Dios lo bendiga y lo proteja, cuídese y pórtese juicioso.

Todos respondían, Amén y le agradecían sus palabras. Al final, Gisell me acompañó de vuelta al Transmilenio, me dio un abrazo y me agradeció por la charla y por la visita.

P: Gracias a ti por regalarme estos minutos de tu día.

G: Para mí, siempre será un placer, no se te olvide que esta es tu casa, siempre.

P: Yo lo sé, gracias. Nos vemos pronto. Gracias por enseñarme tantas cosas bonitas, me saludas a los muchachos y te prometo que trataré de no mostrar lo gomelo la próxima vez.

G: Risas. No se te olvide, es clave, cuídate.

Y a lo lejos, veo como se va esfumando entre la multitud de personas que se aglomeran en la estación de Banderas y después de verla, vuelvo a la realidad y realizo que me espera una hora y media de camino  para llegar a mi casa.

ATENCIÓN: LOS NOMBRES DE LOS INTEGRANTES MASCULINOS DEL GRUPO HAN SIDO MODIFICADOS A PETICIÓN PERSONAL DE ELLOS, LOS QUE APARECEN ALLÍ SON PSEUDÓNIMOS PARA PODER DIFERENCIAR CADA UNA DE LAS COSAS QUE DECÍAN.

NARRADOR PERIFÉRICO

UNA MUJER VALIENTE

Después de esperar nueve meses en el vientre de su madre Rosaura, llega al mundo una niña llamada Gisell.


-          Ella nació pesando si quiera un kilo y midió 79 cm, era una bebe muy pequeña, pero con mucha fortaleza, porque desde que el momento en que nació, lloraba a todo pulmón, era bella… bueno, la verdad, es.

Palabras de su madre, que siempre la ha visto como la niña de sus ojos, por ser la menor de 4 hermanos, todos hombres y la que más cuida del hogar. Toda su vida ha tenido que aprender a defenderse, más que un hombre. Ella sabe dar los mejores puños y cachetadas y unas patadas mejor que las de un karateka.

-          Vivir con todos mis hermanos me ha enseñado eso y no solo para mi casa, también para el colegio y la calle, la persona que no sepa defenderse, “paila”, porque aquí, eso es lo que prima. La cosa de todo esto fue haberlo tenido que aprender a las malas, porque si no lo hacía, mis hermanos acababan conmigo, siempre andan molestándome y pegándome por todo, es un fastidio.

Pero la cuestión su padre era muy diferente, ella lo cataloga como una persona dulce, amorosa y comprensible; para ella, él fue un hombre fuerte y valiente, sí, fue, lamentablemente un día como cualquier otro, salió de la casa al trabajo y a diferencia de que esta vez, nunca regresó. La joven describe este momento con lágrimas en sus ojos.

-           No me gusta acordarme de ese momento. Me causa mucha nostalgia, mi padre era mi mejor amigo y el que nos traía la comida a la casa; siempre jugaba conmigo y me seguía la corriente para todo. Es doloroso saber que no puedo vengarme de lo que pasó, porque todo este tiempo después no sé si él está vivo o muerto, no sé. Y lo peor es que tenía cuatro años cuando pasó eso, es injusto.

Sin lugar a dudas, la vida para Gisell no ha sido fácil desde el comienzo, ha tenido que afrontar situaciones que muchos de nosotros ni siquiera pensamos en que las tengamos que vivir, sin embargo, todo esto la ha fortalecido mucho y la ha convertido en la mujer de 19 años que es hoy, llena de sueños y metas por cumplir. Y es que cuando ella habla de sus sueños, no significa hablar de querer ser médica o abogada, porque su madre siempre le inculcó que lo más importante de la vida es ser feliz disfrutando lo que se hace, y es por esto y por el apoyo incondicional que le ha dado su madre, que Gisell ha decidido formarse como bailarina. Pero como todos creerían, esto no lo hace en una academia, lo hace con cuatro amigos más que conoció en el colegio y que comparten la misma afición que ella: el reggaetón.

-          Eso es algo que se lleva en la sangre, es una corriente que entra al cuerpo cada vez que oyes una canción. No puedo decir que es algo que haya aprendido en algún lado y de hecho, empecé a hacerlo porque tenía que hacer una presentación para el colegio, y desde ahí, no lo he podido soltar, es algo que me llena de alegría.

Y sí, como Gisell lo mencionaba, fue desde el colegio donde comenzó toda esta aventura y es que no es precisamente en una academia donde Gisell se forma para ser bailarina, a pesar de que su mamá la apoya, no tiene el dinero suficiente para poder pagarle “un privilegio” como ese y es que a sus hermanos les ha tocado igual, todos son graduados del bachillerato y ahora trabajan, ayudándole a su madre a sacar el hogar adelante. Gisell es la única que no trae dinero a casa, porque por lo que hace, no le pagan.

-          Ellos cuatro hablaron conmigo después de la presentación que hice, eran también del colegio, pero se graduaron hace 3 años, yo apenas, el año pasado. Al principio no sabía que responderles, porque esto no lo sentía como algo que quisiera hacer para el resto de mi vida. Pero por alguna extraña razón, en ese momento les dije que sí. Ellos ya tenían su grupo y estaban buscando una mujer que los acompañara.

Gisell sintió esta oferta como un honor a pesar de estar dudosa de hacer parte del grupo, sentía que la estaban alagando por algo que hasta ahora sabía hacer. Algo que hoy, es una pasión. Ella dice que no imagina la vida sin bailar reggaetón y sin su grupo, piensa que lo que más la llena y más feliz la hace es eso, a pesar de todos los inconvenientes que esto puede tener no solo dentro de su familia, sino dentro su barrio, El TIntal. Hay muchos no simpatizantes del género, que día a día, por medio de grafitis, manifiestan su sentir. Dentro de ellos “el reggaetón es una m…” o “a los ‘hps’ que les guste el reggaetón, se pueden ir despidiendo del barrio, aquí no nos gusta la basura.” Gisell cuenta cómo se ha desarrollado esta experiencia:

GISELL: En este barrio, siempre ha habido diferencia musicales dependiendo de la música que se esté moviendo en el ambiente. En un momento, hace como tres años cuando los “emos” estaban de moda, los raperos los atacaban constantemente, les pegaban en la calle porque sí, los robaban, les quitaban la ropa y hasta los mataban, era horrible y lo peor, es que era el pan de cada día.

PAULA: Que triste que la música no se pueda vivir tranquilamente, finalmente está hecha para divertirse. Pero en tu caso actual ¿la situación es la misma?

GISELL: Sí. La cuestión es que aquí, es con los que les gusta el hip hop. Siempre nos están atacando y son los que ponen esos grafitis en la calle y los que nos atemorizan siempre. Pero nosotros no les hacemos caso, solo luchamos por lo que queremos, algún día, no muy lejano, poder crear nuestra propia academia de baile, para que personas como nosotros puedan tener esa oportunidad que este grupo no pudo tener.

El grupo ha sido constantemente amenazado. Al principio les dejaban panfletos en el salón comunal donde ensayaban, ellos no hicieron caso a lo que decía y se quedaron en el lugar, la cuestión fue que los hip hoperos cumplieron su palabra, y fueron hasta el salón comunal para matarlos. Iban con armas blancas y pistolas dispuestos a todo. Pero tras un diálogo amable y cordial que se fue dando poco a poco, lograron conciliar si ningún tipo de daño.

Ahora el grupo ensaya sus coreografías en un parque abandonado, que queda lejos de la urbe del Tintal. Allí, pocas personas se percatan de su presencia, pero el problema es que no tienen electricidad para conectar su grabadora.

PEDRO: Al principio fue muy difícil porque no nos sabíamos el ritmo de las canciones y sentíamos que veníamos a perder el tiempo porque no podíamos hacer nada.

RAÚL: Sí, de los 6 meses que llevamos aquí, hasta hace apenas 4 ó 5 fue que logramos sincronizarnos bien, tuvimos que aprendernos cada uno por aparte el ritmo de la canción.

MAURICIO: Yo, quise aprender a hacer “beat box”, un sonido musical que se hace con las manos y que simula el ritmo, era más fácil para los cinco poder sincronizarnos así. A veces, dependiendo de la canción, lo hacemos dándole golpes al piso con los pies, toca hacerlo duro para que oigamos todos.

JOSÉ: Yo soy el que siempre canto, de por sí que me gusta hacerlo, entonces no me molesta y me sé la mayoría de canciones de reggaetón que ensayamos, las nuevas, me las tengo que aprender. Es doble trabajo, pero disfruto hacerlo. En general formamos un bueno grupo, yo quiero mucho a todos y me siento muy orgulloso de lo que hemos logrado, siento que cada día estamos más cerca de nuestro objetivo. Gisell es maravillosa, le da ese toque femenino y sensual al baile, fue muy chévere haberla descubierto.

En el parque donde ellos ensayan, hay un letrero escrito en rojo que les dejaron sus “contrincantes” una noche. El letrero dice lo siguiente: “Pareciera que fueran idiotas ¿qué parte no entendieron que no queremos basura? Lárguense de una vez ‘hps’ de m…” Parece un poco fuerte y grosero. Sin embargo a ellos no les importa tener eso ahí, ya los denunciaron y la Policía se ha encargado de mantener al grupo a salvo,  al parecer, estas personas que están amenazando tienen un historial criminal amplio y están siendo bastante vigilados.

Amenazas y letreros como este mantienen al grupo más unido que nunca.

GISELL: Este tipo de cosas no nos afectan y no es porque tengamos la tranquilidad de estar protegidos, sino porque es lo que fortalece diariamente a este grupo. Demostramos que somos unos berracos y que el que nos quiera sacar de aquí, nunca va a poder hacerlo, son cosas que nos motivan a continuar con lo que queremos.

JOSÉ: Gracias a este tipo de cosas nos hemos vuelto muy unidos y sobretodo, amigos. Estas personas son con las que yo cuento cada vez que me pasa algo o que estoy feliz. Lo único que puedo decir, es que esas amenazas, han hecho magia y han creado un lazo de amistad, muy bacano. Agradezco a Dios, por tener a esta gente a mi lado, unos guerreros.

ATENCIÓN: LOS NOMBRES DE LOS INTEGRANTES MASCULINOS DEL GRUPO HAN SIDO MODIFICADOS A PETICIÓN PERSONAL DE ELLOS, LOS QUE APARECEN ALLÍ SON PSEUDÓNIMOS PARA PODER DIFERENCIAR CADA UNA DE LAS COSAS QUE DECÍAN.

martes, 18 de octubre de 2011

ENTREVISTA FICTICIA

Llegué al Hollywood Bowl a eso de las tres de la tarde esperando que el guardia de seguridad regresara de su almuerzo. Esperé sentada en la calle más o menos una hora (ya eran las 4) y cuando ya había perdido las esperanzas de entrevistar a Janis Joplin, aparece a lo lejos, un hombre gordo, de baja estatura y con un bigote mal afeitado.

-          ¿Señorita, se encuentra usted perdida? ¿La puedo ayudar en algo?

En ese momento solté una carcajada y pensé, cómo diablos se le habría podido ocurrir a ese hombre preguntarme eso y claro, además con una periodista de Los Ángeles Times (el letrero del periódico en mi escarapela era tan grande que era imposible no notarlo), que ha recorrido la ciudad de principio a fin unas tres veces, sin embargo, yo muy amable le respondí:

-          No señor, no estoy perdida, de hecho trabajo aquí hace 10 años, conozco bien la ciudad. Yo lo estaba esperando a usted porque tengo una entrevista con la cantante Janis Joplin a las 3:30 pm pero no podía ingresar al teatro porque usted no había llegado.

-          ¡Señorita, discúlpeme! El señor, John Byrne sí me había avisado de su visita, lamento haberla hecho esperar, yo no soy así, lo que pasa es que no me dan mucho tiempo para almorzar y hoy, con este evento menos (yo pensaba ¡vaya si no le dan tiempo para almorzar!).

-          No se preocupe señor, ¿puedo entrar o necesita anunciar mi llegada?

-          No necesito nada, siga por favor y de nuevo discúlpeme.

Le sonreí y entré lo más rápido que pude, a lo lejos, oigo a alguien que viene corriendo desenfrenadamente, cuando volteé, vi que de nuevo, era el guardia. Y pensé “ahora qué habrá olvidado decirme”.

-          Señorita, se me olvidó hacerle una recomendación. Esa cantante, Janis, parece estar medio loca, se viste como indigente y parece que se fuma toda la hierba del planeta, tenga cuidado, podría hacerle daño.

Volví a reírme y le agradecí por sus palabras, pero realmente, no tengo mucho que refutarle, la Janis con la que hablé la noche anterior parecía estar drogada, su voz y sus palabras dejaron mucho que desear, me dijo que no estaba segura de querer hacer la entrevista, luego me habló de su familia y me dijo que estaba ansiosa por la entrevista, luego volvió a decirme que no estaba segura, pero que intentara  y al llegar al Bowl veríamos que sucedería, después de meses de perseguirla, no podía dejar perder esta oportunidad. Al final de la conversación, pasó al teléfono su manager, John Byrne y me dijo que él haría que Janis hablara conmigo de cualquier forma.

Sentí que esta vez lo lograría, pero no debo negar que estaba un poco temerosa de hablar con Janis por su carácter cambiante e impulsivo y bueno, cuando entré al Bowl, lo primero que veo es a una mujer furiosa en el escenario y gritando por el micrófono “¡súbele el sonido a esta m…! No me gusta cómo se oye mi voz.” El técnico le explicó que ya estaba al máximo nivel de decibles permitidos en el Bowl y a eso, esta mujer enfurecida responde “a mí no me importa a cuantos malditos decibeles puedas subirle, yo necesito escucharme bien y como yo quiero”; tiró el micrófono al suelo y se fue enfurecida a su camerino, la seguí y me quedé esperando un momento afuera a ver si alguien intercedía por mí para entrar, quizá John… pero lo triste, fue que nadie apareció, así que golpeé la puerta… pero no recibí respuesta, esperé otros minutos y volví a hacerlo, en ese momento, Janis gritó: ¡si no eres John, ni te molestes en entrar! Qué diablos iba a hacer yo ahora.

Pero por arte de magia, John se asomó entre los vestidores, me vio y me sonrió. Solo me abrazó, entró al camerino y me hizo una señal de que me esperara un momento. Me quedé afuera. A los 20 minutos salió y me dijo: “sigue, ya está más tranquila. Pero cuidado con lo que preguntas.”

Entré al camerino, allí recostada en un sofá, estaba Janis Joplin, con sus enormes gafas y su pinta hippie de siempre, fui a saludarla.

J.J: Joven periodista, no te acerques mucho a mi, he fumando y huelo muy mal y perdóname por lo de ayer, estaba de mal humor cuando hablamos por teléfono, la verdad eso no suele pasarme con los periodistas, de hecho, detesto a los periodistas.

P.S: Trataré de incomodarla lo menos posible, pero la verdad es que tengo tantas preguntas por hacerle, llevo detrás de usted unos seis meses y al verla fuera y dentro del escenario son muchas las preguntas que se me vienen a la mente.

J.J: Al diablo, ve al grano y por favor no me digas usted, no es mi estilo.

P.S: Está bien, no hay problema. Janis, ¿no te sientes como una especie de Judy Garland del rock?
Me miró suavemente y sonrió.

J.J: No, la verdad no lo creo. Pienso que la gente me percibe de una forma muy dramática.

P.S: ¡¿Piensas que Judy es dramática?!

J.J: No solo lo pienso, lo afirmo. Vamos niña, era actriz, se supone que debía serlo.
Se paró del sofá y encendió un cigarro.

P.S: No estoy de acuerdo con tu opinión, pero… sigamos… oye, no es por ser impertinente pero, acabas de fumar, eso tan seguido no debe ser bueno.

J.J: ¿Quién diablos eres tú para decirme cuándo y a qué hora debo fumar? Déjame, es mi vida. Pero sabes, tienes razón, a veces siento que perjudico a mi cuerpo y mi salud.

P.S: ¿Por qué lo dices?

J.J: Creo que podría cuidarme más, supongo y comer comida orgánica y caminar varias horas al día. Pero, así no soy yo y además, me gusta vivir la vida sin pensar en el mañana. Uno hace lo que tiene que hacer, hoy y dentro de tres años.

P.S: Sí, la verdad es que yo pienso igual. Sin embargo, creo que es importante pensar en el futuro, fijarse metas, al final de cuentas ese es el propósito de la vida.

J.J: Lo que dices es basura.
P.S: ¡¿Disculpa?!

J.J: No seas tan sensible. Te digo, yo nunca creí que sería cantante, vamos, mi perfil “no daba la talla.” Pero un día sentí algo dentro de mí y decidí intentarlo.

P.S: ¿Cómo llegaste a la música?

J.J: Fue muy gracioso, la verdad es que la única razón por la que empecé a cantar fue para poder entrar gratis a algunos bailes, y de ahí, todo empezó a fluir.

P.S: Entonces ¿Querías ser bailarina?

J.J: Risas. ¡No! Solo quería divertirme, era joven, quería andar de fiesta con mis amigos todo el tiempo.

P.S: Ah, entiendo. Entonces disfrutas de estar mucho con tus amigos, me imagino.

J.J: Si los tuviera, los disfrutaría. Pero ven niña, hace mucho calor aquí dentro, vayamos a beber algo frío en algún restaurante, tú pagas y yo te sigo hablando de mí.

P.S: ¡No, hace mucho frío!

J.J: No seas cobarde ¡anda!

Janis me cogió el brazo fuertemente y he llevó prácticamente arrastrada hasta la salida. Realmente hacía mucho frío. Salimos del lugar y le dije que escogiera a donde quería ir, con una persona como ella, es mejor prevenirse. Entramos al sitio que menos imaginé que ella fuera a escoger, Dunkin’ Donuts.

P.S: Pensé que no te gustaban estos sitios.

J.J: Como no me van a gustar ¿acaso hay algo mejor que una donut de chocolate con maní?

Me acerqué a pedir, Janis sólo me pidió una botella con agua, la verdad no sé por qué tenía tanto calor, yo moría de frío, compré un café y las donuts. Me senté en la mesa y comenzamos a charlar de nuevo.

P.S: Hablábamos de tus amigos.

J.J: Ah, sí, de los que no tengo.

P.S: No creo que alguien como tú, tan alegre y espontánea, no tenga con quien compartir su vida.

J.J: Si lo hago, con mi manager y mi banda.

P.S: Pero eso no es lo mismo que un amigo o una pareja.

J.J: El amor es una tontería, no me hables de ello. Pero… amigos. La verdad es que con esta carrera siento que uno pierde a todos los viejos amigos.

P.S: No entiendo a que te refieres…

J.J: Las circunstancias de viajar de un lado al otro hace que te alejes de ellos. Y hacer nuevos amigos es muy difícil. Siempre estoy haciendo algo relacionado con el trabajo.

P.S: ¿Y tu familia?

J.J: Ellos nunca me apoyaron en nada de lo que yo quería hacer, todo estaba mal. Siempre me decían que yo era la oveja negra de la familia, por ser diferente, por no querer ser médico o abogada, por mi forma de hablar, de vestir… Un día, empaqué mis cosas y me aventuré al mundo.

P.S: Me muero de curiosidad por saber en qué parte del país o del mundo comenzaste a cantar.

J.J: Cuando estaba en Nueva York, cantando para los bailes de los niños ricos, me pagaban mucho, ahí comencé a ganarme la vida, me costó mucho trabajo, pero lo logré. En uno de esos bailes conocí a John y también tuve mi primera experiencia sexual, terrible por cierto.

P.S: Me imagino que John era uno de esos niños ricos y que también te acostaste con uno de ellos.

J.J: Risas. John era uno de los empresarios del lugar y siempre había estado buscando con quien hacerse famoso. Fue el único que creyó en mí. Y del otro tema, ni hablemos, solo te digo, si fue con uno de esos chicos y cada vez que lo recuerdo me dan nauseas.

P.S: Pero por qué…

J.J: Ya dije que no quiero hablar de ello.

P.S: Si yo te contara la mía…

J.J: Anda, cuéntame.

P.S: No hasta que no lo hagas tú. ¿Me hiciste salir a aguantar frío y a gastar dinero y ahora no me hablaras de ello? Olvídalo.

J.J: Está bien, solo porque eres una chica simpática. El joven estaba demasiado ebrio, ni siquiera podía pararse, se caía. Cuando bajé de la tarima comenzó a coquetearme, era muy feo. Me sacó a bailar una y otra vez, nos besamos unas 30 veces sol porque su aliento me sabía bien, ya sabes, el alcohol sabe bien. Y cuando menos me di cuenta, el chico me tenía metida entre un baño diminuto, haciéndome toda clase de cosas. Lo peor es que de lo ebrio, no me pudo sostener mientras me tenía alzada y caí sobre el sanitario, más bien, dentro. Y la verdad es que ahora que ya tengo más experiencia en el tema… él lo hacía terrible, hay otros que ni te cuento. Pero, esa etapa de mi vida ya quedo en el pasado. Ahora es tu turno.

En mi mente solo pensaba que diablos le inventaría, la verdad es que ninguna de mis experiencias han sido tan traumáticas como la de ella, ni la primera. Pero lo que sí es cierto, es que algo tuve que inventar.

P.S: Pues verás… fue con mi primer novio y estábamos asustados porque no sabíamos cómo hacerlo, teníamos 15 los dos. Fue un momento muy embarazoso, además, su padre nos descubrió y al otro día terminó conmigo porque según su padre yo era una mala influencia.

J.J: Risas. Eso es muy gracioso, pero no supera lo mío, te lo garantizo.

P.S: Totalmente de acuerdo.

J.J: La verdad es que lo único que me da emociones es la hora que vivo estando en el escenario. ¡Pero mira la hora, ya debemos regresar!

De camino al Bowl, seguimos hablando de su vida y de su música, nadie creería que ella sería una mujer tan agradable para tener una conversación. En un momento repentino, se despidió de mí y me agradeció por el agua y la donut, me pidió que disfrutara el show y que tuviera cuidado con lo que publicaría, le asentí con la cabeza y se fue.

La experiencia que me dejó el conocer a Janis fue entender que la música, también nace de satisfacer las necesidades de un artista. Creo que ella es una artista memorable, porque no solo hace la mejor música, sino también los mejores shows, nos ayuda a explorarnos y a entender el motivo de nuestra existencia, nos lleva a conocer mundos inimaginables. Pero Janis Joplin tiene ese algo que no tienen todos los artistas y es, ser una gran persona, lástima que su fortaleza haya sido tan poca. Hoy, lamento su muerte y sí, hay que decirlo, por mucho éxito que tengas, esa profesión no te garantiza la felicidad completa y muchas veces, como le pasó a Janis, te hace perder el rumbo de tu vida. Amén y gracias JANIS JOPLIN en donde quiera que estés. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

ESTRUCTURAS NARRATIVAS EN "SUNSET BULEVARD" - "PARIS-TEXAS" y "PERSONA"


Una película va más allá de contar una historia. Se selecciona cada cosa con mucho detalle y criterio; estas elecciones van desde los escenarios y el vestuario hasta los personajes, la trama y la estructura en que va a ser narrada. Todo esto se hace en base al espectador, para él es para quien se está haciendo la película y claramente, el objetivo de ello es que le guste, que la disfrute y que la recomiende. Pero para una película sin lugar a dudas la estructura es lo más importante, porque es la forma en que vas a contar la película y no se puede hacer de forma compleja ya que la idea es que se entienda el mensaje que se quiere dar, aquí se conocen las partes más representativas del filme, esto también representa el estilo y la forma original en la que el director cuente una historia.

Para contar historias hay tres tipos de estructuras que permiten que los filmes se cuenten de manera diferente, dentro de estos modelos encontramos: la estructura clásica o arquitrama, mini-trama o minimalista y anti-estructura y para comprender cada una de ellas se van a ejemplificar con las películas Sunset Bulevard, Paris-Texas y Persona.

Comenzemos con "Paris-Texas". Esta película claramente representa una estructura minimalista porque: en primer lugar el final de la película es abierto, ya que permite que el espectador concluya que es lo que ocurrió con respecto a las acciones de cada uno de los personajes a lo largo de la película. Específicamente, esto se puede evidenciar cuando el protagonista Travis, le deja su hijo a Jane después de todo lo que ha tenido que vivir. Así mismo se puede observar que en la película hay protagonistas múltiples; no se entiende muy bien quien es el personaje central porque se enfocan detalladamente en las historias de cada personaje y cada una de sus vivencias son parte fundamental del filme. La película también muestra los conflictos internos de cada personaje y es algo que se ve reflejado desde el inicio con la amnesia de Travis y lo encuentra su hermano perdido en el desierto, luego de ello la aparición de su hijo y la forma en como maneja la relación con él y también la situación en la que vive su mujer como nudista.

Luego está "Sunset Bulevard" película que tiene una estructura totalmente clásica. En primer lugar los hechos se desarrollan en un tiempo lineal, es claro cuando es el inicio, el nudo y el desenlace. A pesar de que la película inicia por el final cuando el protagonista hace una especie de recuento que llevan a entender por qué él terminó muerto en la piscina; todos los hechos se narran de forma cronológica lo que hace que sea un filme fácil de comprender. Por otro lado en la película se evidencian claramente los personajes principales: Joseph Gillis y Norma Desmond, se hace un amplio seguimiento y una amplia descripción, lo que permite identificarlos como los protagonistas por encima de los personajes secundarios. Se diferencian claramente. Otro elemento de esta estructura que se ve en la película es el final cerrado, todo concluye con la muerte de Joseph Gillis y como Norma Desmond, en su desespero de conseguir la fama termina con una serie de problemas mentales y psicológicos que la vuelven loca; este final no le deja dudas al espectador, ya que todo lo que ha sucedido dentro de la película muestra que esto es en lo que va a concluir.

Finalmente está "Persona", una película que refleja totalmente lo contrario a la anterior película, la estructura que maneja esta película es anti-estructura. En primer lugar no tiene una estructura definida, los relatos van sucediendo sin tener una secuencia clara y es el espectador quien tiene que armar la historia según lo que va observando, lo que pretende este tipo de estructura es no darle a la persona todo claro, sino depende de su creatividad y darle un sentido personal al filme. Por otro lado no es muy claro si Elizabeth y Alma son un mismo personaje o si Alma es producto de la imaginación de Elizabeth o si finalmente sí son personajes separados, esto, hace aún más confusa la trama de la historia. Además al principio salen como unas imágenes fugaces que al ver la película no tienen ninguna relación.

Como conclusión puedo decir que las historias pueden ser contadas de muchas maneras y dentro de ellas se ve el estilo que tienen tanto los directores como los productores a la hora de crear las historias. Pero algo que sin lugar a dudas debe prevalecer es que el espectador la entienda y la disfrute.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LOS TEMAS EN EL PERIODISMO COLOMBIANO CON BASE EN TEXTOS DE LEILA GUERRIERO

A decir verdad, los temas que trata el periodismo colombiano son siempre de lo mismo, la violencia, la movilidad, la corrupción y el amarillismo o al menos eso demuestra el agenda setting que plantean los medios más reconocidos de nuestro país como "El Tiempo", "Caracol" y "RCN"; no he visto nunca una noticia en donde no hablen de estos temas y sí, es claro que son importantes, pero ¿qué hay detrás de todos los hechos? Sin lugar a dudas nos quedamos en la mera noticia sin preguntarnos después de una masacre, de un ataque de la guerrilla, de un robo extrafalario de dinero, qué es lo que va a pasar con la gente. No es cuestión de decir que pasan esas cosas, hay que ir más allá de eso y ver que luego de que esto ocurre, quedan muchos más problemas de lo que habían antes.

También es cierto que en nuestro país vale más ser hijo o conocido de alguien que trabaje en medios para poder conseguir un trabajo que lográndolo por nuestros propios medios, que lean y publiquen. Hoy en día eso no pasa y si pasa, es en contadas ocasiones y no es por el mero hecho de ser recomendado por alguien, sino porque en este país lo que má prima es el dinero que pueda existir en medio de todo. Mucho también tiene que ver la universidad de la que uno se graduó, es más importante en nombre de la institución que el trabajo de los periodistas y esto se puede ver en medios tan comunes como nuestros dos canales privados, quien en su mayoría son periodistas de la Universidad Javeriana, de Antioquia y La Sabana. Aunque puedo decir que pertenezco a una de esas universidades, pienso que no somos los únicos con talento y los únicos que estamos bien formados, todos, mientras tengan amor e investigación por lo que hacen son buenos periodistas.

Acerca del primer mito que plantea Guerreiro sobre si se debe o no estudiar en la academia para ser periodista, en parte concuerdo y en otra no. Sin lugar a dudas por más que se estudie, es un oficio que se aprende con la práctica y con la motivación de querer hacer ese algo, muchas veces en la universidad nos imponen ciertas materias que no son de nuestro agrado y que de igual forma tenemos que verlas y aprobarlas, para una persona que no esté en la academia no se le obliga a seguir esto y creo que es mucho más gratificante poder hacer de entrada lo que a uno le gusta. Así mismo creo que Leila Guerriero es un claro ejemplo de que no es necesaria la academia para ser periodista, porque sin lugar a dudas ella se ha consolidado como una de las mejores en Latinoamérica y sí, su trabajo es impecable. Pero esto va mucho más allá, creo que es por esta razón que ahora todo el mundo cree que puede ser periodista y esto depsrestigia la profesión y hace que cualquiera diriga un medio y no una persona con los conocimientos necesarios. Sí es cierto que la academia podría no ser necesaria, pero también hay que fijarse en la calidad, no cualquiera es periodista, es algo que se lleva en la sangre y en Colombia esto suele pasar constantemente.

Concuerdo totalmente con ella que no hay un auge de la crónica latinoamericana, es más, en Colombia conozco solo un medio que las publica sin importar su extensión: "Soho". Pero realmente muy pocas personas la compran, porque su portada, con mujeres desnudas o semidesnudas no demuestra que dentro de ella existan artículos y relatos con calidad periodística. Los periódicos no publican crónicas y es cierto cuando ella dice que los editores y directores todo el tiempo tienen el afán de publicar, para una crónica se necesita investigación y dedicación, cosa que no se acepta, solo porque tarda mucho tiempo. Pienso que estos relatos nos llevan a conocer historias mucho más profundas de la realidad del país que tristemente, todos ignoramos. Y una crónica no tiene porque ser corta ni cumplir con un límite de caracteres necesarios, porque cada palabra logra cautivar y generar emociones en las personas que los lee. La crónica muestra muchos lados de la realidad sin importar las tendencias políticas o religiosas, pero los medios en Colombia solo se rigen por las razones anteriores, hay que agradar solo a un tipo de público, no a todo, cosa que debería ser totalmente lo contrario. Y claro, como son escritos largos, la gente no los lee, es la realidad. La sociedad se ha convertido en unos sujetos meramente visuales, en donde todo tiene que ser contado por medio de imágenes y videos, la lectura se ha perdido bastante. Y aquí recae lo del buen nombre, a nivel nacional, el único periódico que subsiste es "El Tiempo", por sus dueños, por su trayectoria y sobretodo por sus creencias políticas. Los medios escritos que subsisten en el país es por su buen nombre y su trayectoria y es que sus periodistas en gran mayoría, ya llevan mucho tiempo escribiendo allí y bueno, como siempre, es una realidad que si se quiere cambiar, va a tomar mucho tiempo.

También es fundamental que un periodista sepa escribir bien y no solo en lo referente a la ortografía, también al buen uso de las palabras y la redacción. Es inaúdito que haya periodistas que no sepan tildar ni diferenciar entre lo que es una palabra grave o aguda y como y donde deben separarse, es fundamental, porque si falta esto ya se pierde totalmente la credibilidad. Y es que la ortografía no es solo cuestión de los periodistas, es cuestión de todos. El que quiera ser periodista debe saber que si no cumple con este requisito, ni siquiera debe intentar querer serlo.

La redacción también es parte escencial del periodismo, la buena escritura, con buen tono, buen uso de las palabras, buena puntuación, con claridad, sonoridad y naturalidad, esto sin lugar a dudas genera credibilidad en la gente y además de eso, ayuda a que las personas se sientan cautivadas e interesadas por leer el texto y por querer saber siempre que va a pasar con ese escritor y qué es lo que va a escribir. Es fundamental que haya una buena redacción, sin usar palabras raras y formas de escribir complejas que no le permitan al lector cautivarse con el texto. Si está bien escrito, con todas las caracterísiticas que nombro anteriormente habrá un excelente producto sumado a un fiel público. Y si los medios escritos quieren seguir siendo medios masivos de comunicación, se debe apelar a personas que tengan estas características y que sientan pasión por lo que hacen.

Creo que más allá de estos mitos, lo que debe primar no solo en Colombia sino en todo el mundo, es el buen periodismo, hecho con calidad. Esta profesión tiene la difícil tarea de formar y construir la realidad social vista desde todos los ámbitos. Creo que este texto podría ser una reflexión para quienes ejercen periodismo de que se den cuenta del papel fundamental que cumplen dentro de una sociedad.

martes, 20 de septiembre de 2011

TEMA DE MI CRÓNICA Y DESCRIPCIÓN DEL LUGAR

TEMA: 
La lucha y el empeño de una joven de 19 años del barrio Tintal (localidad de Kennedy - sur-occidente de Bogotá) por mantener su grupo de danza de reggaetón en este lugar, donde las riñas y amenazas por parte de los "no simpatizantes del género" son el pan de cada día y se amenaza hasta con la muerte.

DESCRIPCIÓN DEL LUGAR:

Es un lugar frío y desapacible, donde las miradas por ser de un estrato social diferente te consumen incesantemente. En el momento en el que pisé el lugar lo único que quería era encontrarme con mi amiga Gisell, la creadora de un pequeño grupo de danza de reggaetón del lugar y es que, a pesar de acordar una hora, ninguna de las dos llegó a tiempo (yo más temprano y ella más tarde). Me sentía sola y pensé que no tendría un rumbo después de un largo viaje, de repente, mis ojos se iluminaron al ver a esa pequeña joven de pelo negro y estatura baja asomándose dentro de la multitud que diariamente agobia el Transmilenio.

El recorrido para llegar al parque donde ensayan desde el portal de buses es largo y toca irse caminando porque no hay un alimentador que llegue hasta el lugar. Seguía sintiendo las miradas penetrantes de la gente mientras subía por la pequeña montaña, es un barrio con muchas personas pero esconde muchas verdades y pasiones, durante el trayecto mi amiga me dijo que no me sintiera temerosa ni nada por el estilo porque mientras uno "no diera papaya" no iba a pasar nada. Antes de llegar al parque entramos a una pequeña tienda de barrio para encontrarnos con el grupo de bailarines de Gisell, todos ellos, hombres. El piso del lugar estaba sucio, con pisadas de tierra y de barro, el olor era como de un restaurante criollo de corrientazo de tres mil pesos, pero las mesas, eran lo único limpio. Muy amables me invitaron a tomar una gaseosa y conversamos un rato, personas muy amigables, que creo eran las únicas que no tenían un prejuicio sobre mí.

Caminamos unas dos cuadras y llegamos al parque donde ensayan, el recorrido fue entretenido, los muchachos me contaron toda la historia del grupo. Un día en el colegio, Gisell se inscribió para un concurso de talentos y como su gusto por el reggaetón es muy grande, decidió hacer una coreografía relativa al género. "Eso fue en noveno grado", dice y fue allí  donde conoció a los que serían sus cinco compañeros de baile. "Nosotros estábamos en once y nos gustó mucho lo que ella hizo en la presentación, los cinco ya teníamos un pequeño grupo pero sentíamos que nos hacía falta una mujer." Ella dice que se sintió muy alagada cuando le hicieron la oferta y aceptó sin pensarlo, finalmente, su sueño es convertirse en bailarina profesional. Mientras llegábamos al lugar, también me contaban las historias del barrio. Pasamos por un bar de música popular y uno de los muchachos me dice: "áhí una vez mataron a dos hombres, pasaron unos tipos en una moto y les metieron tres tiros a cada uno, eso sonó terrible", yo sólo pensaba lo qué me esperaba en ese lugar; sin mostrar mucho temor, le pregunté al joven que me contó, por qué habían matado a los señores, "al parecer eran de una pandilla de rateros de por aquí y nunca pagaron unas deudas que dejaron pendientes con su jefe, dicen que muchas veces les advirtieron que la iban a pagar caro y pues, así fue." Quedé perpleja al escuchar esto, estaba todavía más asustada que cuando llegué.

Cada vez que caminábamos y pasaba una moto brincaba del susto, la verdad, es que la sensación de que una de esas motos puede matarte en cualquier instante es aterradora. Gisell me dijo que era mejor que me calmara "ya se te está notando lo gomela, cálmate que por aquí las cosas ya han cambiado bastante y la Policía hace bien su trabajo y con nosotros tampoco te va a pasar nada."

Finalmente llegamos al lugar donde ensayan, cuando me dijeron que era en un parque, pensé que sería un lugar con columpios, rodadero y pasamanos, pero estaba totalmente equivocada. Se nota que ahí hubo un parque alguna vez, porque queda un poco del pasto que estaba allí sembrado y un columpio roto y oxidado, el suelo parecía una calle destapada, llena de tierra, piedras, basura y en una pared un letrero con un mensaje fuerte y grosero escrito en tinta roja insinuando la salida del grupo del barrio. De inmediato les pregunté no solo por el lugar sino por el letrero, me dijeron que el letrero los hacía más fuertes, que cada vez que lo leían, sentían que tenían una fuerte razón para demostrar que lo que ellos hacían sí valía la pena y el lugar, porque era uno de los pocos espacios en donde podían estar tranquilos evitando peleas y discusiones. Como no tienen donde conectar su grabadora, cantan las canciones mientras ensayan su baile, yo, en una pequeña roca los observaba. 

Me asombró mucho que estuvieran allí principalmente por evitar peleas, les pregunté si tenían algúna anécdota de la decisión que los llevó a estar en ese frío y tenso lugar. "Ensayábamos en el salón comunal del barrio, era muy tranquilo y teníamos todo lo necesario. Solíamos ensayar el fin de semana por lo que entre semana teníamos que ir a estudiar y hacer las tareas; llevábamos ya tres meses ensayando, un día, bajo la puerta, llegó un papel con las letras recortadas del periódico en donde nos decían que nos fuéramos de ahí porque lo que hacíamos era una ofensa para el barrio y dábamos una imagen incorrecta de acá, que mejor nos fuéramos porque si no, también íbamos a pagarla caro." Al principio no sabían quién les había mandado eso y fue por eso que decidieron quedarse allí. El fin de semana siguiente, llegaron unos tipos encapuchados y los amenazaron con pistolas "salimos corriendo, nos asustamos mucho. Pensamos en este sitio precisamente porque es solitario y no hay mucha gente por ahí rondando."

Y es totalmente cierto, es un lugar por donde pasa muy poca gente, las calles aledañas son bastante solitarias y las casas que están junto al lugar parecen no prestarle atención a lo que hacen los jóvenes allí; sin embargo, el ambiente de tensión y de lucha se percibe con la respiración, como si fueran un mismísimo ser humano. Cada vez que dan un golpe al suelo la tierra se levanta con fuerza causando cierta irritación en los ojos. Por estar en una loma, el viento sopla incesantemente levantando más polvo y además hace mucho frío que, ni con una taza de tinto ni con el baile, se calma. Parece un lugar triste y olvidado, sin mucho que poder decir de él, el olor es a polvo, a tristeza, a soledad, a superación.

Pero estaba el escrito con letras rojas, del que yo aún no entendía mucho, como periodista curiosa también les pregunté. Me dijeron que lo habían mandado los mismos hace como dos semanas "fuimos al CAI y les mostramos el letrero y les contamos dónde era el lugar al que nos había llegado, obviamente nos preguntaron si teníamos pruebas de quienes eran y toda la cosa, contamos lo del salón comunal y al parecer son tipos que ya tienen una vida criminal fuerte, nos dijeron que les iban a hacer un llamado y que no volveríamos a tener que enfrentarnos a ellos y gracias a Dios, así ha sido hasta hoy."

No disfruté estar allí, la estadía no fue amena ni mucho menos cómoda. Me causó una gran alergia el polvo y no pude respirar tranquilamente durante una semana. Ver el letrero me impactó y me dio a entender que el norte y el sur de la ciudad son dos polos opuestos, la desolación y la tristeza que se respira es impresionante. Lo único que me motivó para continuar allí alrededor de unas cuatro horas, fue la energía de Gisell y de sus cinco compañeros (quienes me pidieron no revelar su identidad), sus ganas de salir adelante y de superarse a sí mismos sin importar el asfalto o el pasto que pisen y sin importar las palabras y amenazas de los demás, es por ellos que el lugar de repente puede convertirse en una fiesta, pero sin asistentes, porque todo el mundo le teme a esas personas que están en contra del género urbano.